Prevención dental en los niños
Prevenir es el primer tratamiento. Para padres y madres, las medidas esenciales son:
- Revisiones periódicas con el odontopediatra (al menos una vez al año). Estas revisiones deberían empezar desde el primer año de vida o desde que aparece el primer diente de leche.
- Higiene dirigida: cepillado supervisado dos veces al día y uso de flúor según indicación profesional.
- Control de hábitos (chupar el dedo, chupete prolongado, respiración bucal) que pueden alterar la mordida.
- Alimentación baja en azúcares y visitas tempranas al ortodoncista si el dentista general lo recomienda.
Ejemplo práctico: si su hijo mantiene el hábito de chuparse el pulgar después de los 4–5 años, una intervención temprana para corregir ese hábito puede evitar una mordida abierta o una proyección dentaria más difícil de tratar más tarde.